viernes, 30 de enero de 2015

El cambio tecnológico y las innovaciones

La iniciativa empresarial y la innovación. Podría deducirse de historias como las de Japón o Estados Unidos que la adaptación de la tecnología extranjera es una fácil receta para el desarrollo. Podríamos decir: «Vete al extranjero y copia los métodos más eficientes; ponlos en marcha en tu país y luego siéntate a esperar a que salga la producción adicional.» 
En realidad, el cambio tecnológico no es tan sencillo. Podemos mandar un manual de ingeniería química a Pobrelandia. pero sin científicos, ingenieros y empresarios cualificados y sin capital adecuado, Pobrelandia no puede ni pensar en construir una planta petroquímica que funcione. Recuérdese que la tecnología avanzada se desarrolló para las condiciones especiales de los países avanzados: elevados salarios, abundante capital en relación con el trabajo, numerosos ingenieros cualificados, piezas de repuesto y servicios de reparación fáciles de conseguir. Estas condiciones no se dan en los países más pobres. Una de las tareas clave del desarrollo económico es fomentar la iniciativa empresarial. 
Un país no puede prosperar si carece de un grupo de propietarios o directivos dispuestos a asumir riesgos, construir nuevas fábricas, adoptar nuevas tecnologías, hacer frente a los conflictos laborales e importar nuevos sistemas de gestión. El Estado puede fomentar la iniciativa empresarial creando servicios de divulgación para los agricultores, educando y formando a la población trabajadora, estableciendo escuelas de administración de empresas y asegurándose de que él mismo tiene un respeto saludable por los beneficios y el papel de la iniciativa privada.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario