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jueves, 16 de marzo de 2023

El MESCP Boliviano - CAPÍTULO 2 EL MODELO NEOLIBERAL EN BOLIVIA, 1985-2005 - Plan de Estabilización en Bolivia - El Consenso de Washington

 Las políticas económicas que se constituyeron en el denominado Consenso de Washington, fueron originalmente formuladas por John Williamson a fines de 1989 y se trataba de un listado de 10 medidas, planteadas supuestamente para impulsar el crecimiento en América Latina en un marco de estabilidad y de libre mercado. Aunque en el fondo lo que buscaban las instituciones financieras con sede en Washington, el FMI, el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), era encontrar soluciones al problema de deuda externa que, a pesar de los programas de libre mercado y desmantelamiento de las empresas públicas, no lograban la reactivación productiva y el peso del servicio de la deuda externa continuaba siendo muy fuerte. En realidad el Consenso se elaboró para encontrar soluciones útiles sobre la forma de afrontar la crisis de la deuda externa en la región.

Las políticas económicas planteadas por el Consenso fueron las siguientes:

1. Disciplina presupuestaria: Disciplina fiscal, equilibrar el gasto público y los recursos disponibles para financiarlo.

2. Cambios en las prioridades del gasto público: Reducir el déficit, reducir los gastos, tratar de eliminar subsidios y destinar recursos a la educación y la salud.

3. Reforma impositiva: Ampliar la base de sectores que tributen al Estado. 

4. Liberalización financiera: Los tipos de interés deben s3r determinados por el mercado y ser positivos en términos reales.

5. Tipo de cambio competitivo: Que también sean determinados por el mercado. 

6. Liberalización del comercio exterior: Principalmente liberalizar las importaciones levantando todas las restricciones existentes.

7. Política de apertura para la IED: Eliminación de barreras a la inversión extranjera directa.

8. Privatización de empresas públicas: Desmantelar las empresas públicas en favor del capital transnacional.

9. Desregulación de los mercados: Levantar las regulaciones estatales sobre empresas privadas, inversiones, transferencia de utilidades al exterior, control de precios, barreras a las importaciones, impuestos a la utilidad de las empresas.

10. Protección de la propiedad privada: Garantizar los derechos de propiedad, seguridad jurídica para la propiedad privada.

Los cambios de política en la región recibieron el apoyo de las instituciones financieras internacionales y se reforzaron con créditos vinculados a las reformas.

Las políticas establecidas por el Consenso de Washington, si bien permitieron el control de la inflación y la reducción del déficit fiscal, fueron negativos en términos de crecimiento económico, reducción de la pobreza, distribución del ingreso y condiciones sociales. En general, el aumento del desempleo y la ampliación de la pobreza, fueron los resultados de la aplicación de las medidas del Consenso de Washington.

Estas políticas no dieron los resultados esperados porque eran estructuralmente recesivas y no respondían a la realidad socioeconómica boliviana.



miércoles, 15 de marzo de 2023

El MESCP Boliviano - CAPÍTULO 2 EL MODELO NEOLIBERAL EN BOLIVIA, 1985-2005 - Plan de Estabilización en Bolivia - La condicionalidad del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Programa de Ajuste Estructural (PAE)

 La condicionalidad del FMI no constituyó simplemente un listado de requisitos para recibir el apoyo financiero de este organismo multilateral para resolver dificultades en la balanza de pagos, es decir, condiciones de un prestamista a un prestatario. En realidad la condicionalidad del organismo fue la aplicación de un Programa de Ajuste Estructural elaborado por este organismo y el Banco Mundial, como receta única y de pretendida validez general a todos los países sin considerar las particularidades de cada caso.

Este PAE era un verdadero programa político de reformas para enfrentar la crisis de la deuda que afectaba a nuestros países y otros problemas como la alta inflación, déficit fiscal, caída de las reservas internacionales, estancamiento productivo y otros. Este programa tenía como objetivo principal la rehabilitación de nuestras economías para continuar con el pago de la deuda externa, que como en el caso de Bolivia había sido declara do en mora, y para que posteriormente pudiera volver a recibir flujos de financiamiento externo.

EL PAE tuvo diferentes etapas, en la primera el énfasis estaba puesto en la estabilización y posteriormente en la implementación de las reformas estructurales, supuestamente para impulsar la reactivación productiva del país.

Entre las condiciones impuestas, se pueden citar las siguientes:
Congelamiento temporal de salarios y reducción de personal en las instituciones y empresas públicas.
  • Recorte de gastos sociales y la inversión pública.
  • Liberalización del comercio exterior, libre importación y exportación, levanta- miento de restricciones.
  • Liberación de precios internos y eliminación de subvenciones estatales.
  • Privatización de las empresas del sector público.
  • Condiciones favorables a la inversión extranjera.
  • Devaluaciones de la moneda nacional para alcanzar tipos de cambio "realistas".

La aplicación del Programa de Ajuste Estructural significó hipotecar la soberanía nacional en las decisiones de política económica.

El FMI exigía que, una parte de los recursos que otorgaba y parte de las reservas internacionales que se disponía, debieran servir para pagar obligaciones vencidas de deuda externa y de ese modo poder recibir nuevos créditos.

El componente principal de las políticas de ajuste, considerando el énfasis en la estabilización, estaba dado por el saneamiento fiscal. Por el lado de los gastos, las principales medidas fueron: congelamiento salarial, eliminación de subvenciones y reestructuración de la deuda pública. Y por el lado de los ingresos: incremento de precios de bienes y servicios de empresas públicas, aumento de impuestos, básicamente indirectos para no afectar al sector privado empresarial.

La condicionalidad del FMI también se orientaba a la privatización absoluta de la economía y eso significaba el desmantelamiento de las empresas de propiedad del Estado. Para la aplicación de estas medidas era también fundamental aplicar acciones orientadas a debilitar la fuerza política de los sindicatos.

La liberalización del comercio exterior, el fuerte impulso a las exportaciones de materias primas y también a las importaciones, reanudaban el ciclo de transferencia de excedentes desde la economía nacional a las economías del centro. El FMI no reparó en establecer que los problemas de nuestras economías tenían características estructurales. El FMI y el Banco Mundial apuntaban a una reestructuración de la economía y el Estado sin embargo, se puede afirmar categóricamente que las medidas "pragmáticas y realistas" establecidas en el D.S. N° 21060 fueron más allá del propio PAE de las instituciones mencionadas.

El FMI tuvo notable influencia en la definición de la política económica de los gobiernos neoliberales, participaba en la determinación del Programa Financiero del gobierno y el Programa Monetario del BCB, en la definición de las metas macroeconómicas y en general en todas las medidas de reforma estructural. Era tal su influencia que en la presidencia del Gral. Hugo Banzer el representante del FMI, Elías Kreus participaba de las reuniones del gabinete ministerial de ese gobierno y, teniendo oficinas cedidas en el edificio del Banco Central, participaba de los Comités Internos del BCB como el Comité de Operaciones de Mercado Abierto (COMA).
Prestamos del Fondo Internacional Monetario

(*) El DEG es un activo de reserva internacional creado en 1969 por el FMI. Su valor está basado en una cesta de cuatro monedas internacionales fundamentales que se pueden intercambiar por monedas de libre uso.
SBA= Stand By Arrangement (Acuerdo Contingente de Derecho de Giro) PRGF= Poverty Reduction and Growth Facility (Servicio para el Crecimiento y la Lucha contra la Pobreza)
ESAF= Enhanced Structural Adjustment Facility (Servicio Reforzado de Ajuste Estructural)
SAF=Structural Adjustment Facility (Servicio de Ajuste Estructural) Fuente: Elaboración propia en base a reportes del FMI

Asimismo, en los documentos de los acuerdos de préstamos para apoyo a la balanza de pagos, que era el instrumento de presión, entre otros, que ejercía con los gobiernos neoliberales, se establecían compromisos para el cumplimiento del PAE. Estos documentos eran manejados en el secreto más absoluto, sin ninguna transparencia a los bolivianos.

Por ejemplo, el préstamo ESAF de 1994 tenía los siguientes compromisos del gobierno: ejecutar una Reforma Educativa, la Ley de Participación Popular, Descentralización Rol de Municipios, la Capitalización y apertura sectorial a la inversión privada, la Reforma del Sistema de Pensiones, la Reforma Judicial, la adecuación del sistema financiero a las reformas y modernización del mismo.

En el préstamo ESAF de 1998, tanto en la Carta de Intenciones como en el Memorándum de Política Económica, firmadas por el Ministro de Hacienda de ese año Herbert Müller y el Presidente del BCB Juan Antonio Morales, en nombre del gobierno y el país se comprometen a: la conclusión de los procesos de privatización de las empresas públicas restantes, privatización de las empresas de las fuerzas armadas, la venta de la Financiera de Desarrollo de Santa Cruz (FINDESA), el ingenio azucarero Bermejo, las empresas de distribución de electricidad de Potosí y Tarija, Misicuni y SEMAPA, la empresa fundidora estatal Vinto, la privatización de YPFB residual, la venta de las refinerías de YPFB, además la Reforma del mercado laboral que implica reformas a la Ley del Trabajo, orientadas a reducir las supuestas rigideces que aumentan los costos laborales. También Reformas judiciales, Consejo de la Judicatura, Defensor del Pueblo, Tribunal Constitucional, nuevos Códigos de procedimiento penal y civil.

En el préstamo Stand by de 2003 firmado por Javier Comboni Ministro de Hacienda y Juan Antonio Morales Presidente del BCB, estas autoridades se comprometían, en nombre del gobierno, a operativizar el proyecto de exportación de gas a Estados Unidos a través de un puerto chileno en el Pacífico y a implementar un impuesto al ingreso de los asalariados, que consistía en reducir la opción de descargar con facturas el 100% del impuesto RC-IVA a un porcentaje menor. Estos compromisos e intenciones de aplicarlos llevaron a los luctuosos hechos de febrero y octubre de 2003.

El rol del FMI en el proceso de reformas, más allá de los préstamos señalados para apoyar a la balanza de pagos, cumplió el rol de regulador del sistema financiero internacional.  Esto significa que el país para recibir préstamos y donaciones de organismos multilaterales y bilaterales, previamente debía contar con el visto bueno del FMI, luego de haber suscrito compromisos para la ejecución del programa de ajustes y metas macroeconómicas en materia fiscal y monetaria, principalmente.

El FMI conjuntamente con el Banco Mundial, dirigieron el proceso de ajustes estructurales, estableciendo las condiciones para el financiamiento externo y revisando periódicamente el cumplimiento de los compromisos del país con esos organismos.

martes, 14 de marzo de 2023

El MESCP Boliviano - CAPÍTULO 2 EL MODELO NEOLIBERAL EN BOLIVIA, 1985-2005 - Plan de Estabilización en Bolivia - Programa de Ajuste propuesto por el Banco Central de Bolivia (BCB)

 Las medidas implementadas con el D.S. N° 21060 no eran la única salida a la crítica situación económica del país, la División de Estudios Económicos del BCB en enero de 1985 había realizado una propuesta de programa de ajuste alternativo, la misma tenía las siguientes proposiciones:

Planteaba un esfuerzo orientado a reducir la inflación a través de políticas que puedan reducir las brechas existentes entre la oferta y la demanda en el mercado de bienes y servicios, y en el mercado cambiario.

Proponía que paralelamente a las soluciones coyunturales debía encararse la transformación de la estructura productiva, estimulando a las unidades económicas del sector público y privado, para que puedan generar excedentes para ser canalizados a la inversión.

Esta propuesta tenía como objetivos:

  • Mejorar las finanzas del sector público. Incrementar los precios y tarifas de los bienes y servicios producidos por el sector público, y una en el sector pública política de austeridad en el sector publico. 
  • En política cambiaria, eliminar la brecha entre el tipo de cambio oficial y paralela.
  • Incrementar el ahorro del sector privado en el sistema bancario, flexibilizando tasas de interés y depósitos en moneda nacional con mantenimiento de valor. 
  • Restablecer la confianza de la comunidad internacional en el país para obtener créditos a largo plazo.

Los mecanismos que se propusieron fueron:

Política Cambiaria

  • Tipo de cambio único y flexible, con devaluaciones no anunciadas donde se nivelen los tipos de cambio oficial y paralelo.
  • En principio una fuerte devaluación, posteriormente ir ajustando periódicamente el tipo de cambio en función del índice de precios.
  • De este modo se incrementarían las reservas internacionales, al ofrecer una cotización realista al exportador, incentivaría la producción de bienes y servicios transables en el mercado internacional y coadyuvaría a la reactivación del sector productivo.

Política Monetaria

  • Mantener tasas de interés activas y pasivas positivas. Dada la alta inflación de esa época, Bolivia presentaba tasas de interés reales negativas.
  • Garantía de mantenimiento de valor de los depósitos respecto a la cotización del tipo de cambio.
  • Autorización a los bancos para realizar captaciones de depósitos en moneda extranjera.
  • Emisión por el BCB de Letras de Tesorería en dólares y moneda nacional con mantenimiento de valor, además de Certificados en dólares. De este modo el público contaría con una serie de activos alternativos con rendimientos positivos. 
  • Los activos y pasivos de los bancos con mantenimiento de valor, finalmente, tras- pasarían el riesgo cambiario al usuario del crédito.
  • Modificación de las tasas de encaje legal, depósitos con mantenimiento de valor encaje de cero y depósitos a plazo fijo encaje del 100%.

Política Fiscal

  • Pago de impuesto trimestral, pago de impuesto sobre automóviles y edificios en propiedad horizontal y elevación del impuesto sobre ventas.
  • Aprobación del Paquete Fiscal presentado al Congreso Nacional.
  • No indexar salarios a la tasa de inflación, evitar el crecimiento burocrático del sector público y mayor austeridad en compras estatales.

Política de Precios y Salarios

  • En materia de precios y tarifas de bienes y servicios producidos por las empresas públicas, estos deben establecerse en relación directa con el tipo de cambio, de esta manera se mejoraría los ingresos de las empresas estatales.
  • Los precios de bienes y servicios producidos por el sector privado deberían liberarse.
  • La política salarial consistiría en incrementos nominales menores a la tasa de inflación para enfrentar el proceso hiperinflacionario y, por esta vía junto a aumentos en la productividad, se lograría mejorar el poder adquisitivo de los salarios.

Política de Comercio Exterior

  • Frente a la situación caótica del sistema arancelario (caracterizado como un instrumento más de recaudación tributaria y no de política de comercio exterior, función recaudadora que no se cumplía por el aumento del contrabando), se recomendó la uniformización de las tasas arancelarias al nivel promedio existente, que alcanzaría aproximadamente al 25%, decisión que podría mejorar las recaudaciones internas y pueda significar una protección efectiva a la industria nacional, y se convierta realmente en un instrumento útil de política de comercio exterior,

jueves, 9 de marzo de 2023

El MESCP Boliviano - CAPÍTULO 2 EL MODELO NEOLIBERAL EN BOLIVIA, 1985-2005 - Plan de Estabilización en Bolivia - Decreto Supremo 21060 - La derrota de la clase obrera

 El proyecto neoliberal iniciado en agosto de 1985 para ser implementado y desarrollado en todas sus fases necesitaba derrotar al movimiento obrero boliviano, porque la clase trabajadora era la única que podía resistir la aplicación del recetario neoliberal, principal- mente la privatización de las empresas estratégicas del Estado y nuestros recursos naturales, entregándolos al capital transnacional; lo hizo combinando medidas de fuerza como el estado de sitio, apresamientos y confinamientos de dirigentes sindicales, así como con otras medidas que habían sido previstas en el D.S. N° 21060, como la libre contratación, es decir, la libertad de las entidades públicas y privadas de despedir a los trabajadores. La aplicación de estas medidas y en particular la "relocalización" de 27.000 de los 30.000 trabajadores mineros significaron la muerte física de la vanguardia obrera boliviana.

El movimiento sindical boliviano se había desbordado durante el gobierno de Hernán Siles Zuazo, después de largos años de dictadura militar se habían acumulado las reivindicaciones laborales, que después de la reconquista política de la democracia, volcaba su demandas sobre temas económicos principalmente salariales. Luego de casi tres años de movilizaciones callejeras y huelgas, los instrumentos de lucha y las direcciones sindicales se fueron desgastando.

En marzo de 1985, más de 10.000 mineros armados de dinamita ocuparon la ciudad de La Paz, pero tuvieron que regresar a sus centros con más compromisos que conquistas.

Después de la emisión del D.S. N° 21060, la Central Obrera Boliviana en septiembre de 1985 convocó a una movilización de resistencia a las medidas económicas y declaró la "huelga general indefinida", instruyendo la apertura de piquetes de huelga de hambre de dirigentes y trabajadores de base. El gobierno de Paz Estenssoro decretó el estado de sitio el 19 de septiembre de 1985 y más de 2.000 huelguistas fueron apresados en los piquetes de huelga de hambre y centenares de ellos enviados al confinamiento en el noreste del país, incluido el Secretario Ejecutivo de la COB de esa época Juan Lechín; es decir, el gobierno había derrotado este primer levantamiento sindical.

Los primeros meses de 1986 estalló la crisis internacional del estaño que facilitó y dio el argumento al gobierno para justificar la aplicación de la denominada “relocalización" de 27.000 trabajadores de la minería nacionalizada, que en realidad era una forma de despido directo de los trabajadores con el pago adicional de "extralegales" a los paupérrimos beneficios sociales.

En marzo de 1986, los trabajadores mineros convocan al XXI Congreso de la Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia (FSTMB) que se realizó en Oruro. El Congreso minero elaboró un Plan de Emergencia para la minería y encomendó al Comité Ejecutivo Nacional de la FSTMB plantear al gobierno la ejecución de este plan, la dirigencia fracasó en sus intentos de convencer al gobierno sobre la viabilidad del plan propuesto por los trabajadores mineros y el gobierno aprovechó la inmejorable situación para deshacerse físicamente de la vanguardia obrera del país, el proletariado minero.

En agosto de 1986, en un Ampliado de la FSTMB en Oruro los mineros aprobaron la realización de una marcha hacia la ciudad de La Paz, un trabajador minero señaló: sabemos que el cierre de las minas ocasionaría el desempleo. Tenemos que llegar hasta La Paz compañeros, no importa si es caminando, en una gran marcha que simbolice nuestra lucha, una marcha, por la vida de los mineros". Comenzó en medio de una gran expectativa la preparación de la marcha denominada "La Marcha por la Vida" que partió desde Oruro teniendo como principal bandera la oposición al cierre de las minas. Se hicieron campañas para recolectar vituallas, medicamentos y otros enseres, se organizaron brigadas médicas para el apoyo de los marchistas. Los Comités Cívicos de Oruro y Potosí declararon paros para apoyar la marcha minera y resistir al cierre de las minas.

En los distintos pueblos por los que pasaba la marcha que estaba integrada por miles de mineros, amas de casa de las minas, trabajadores de otros sectores y estudiantes, la población los recibía en un ambiente casi de fiesta, con alimentos y cobijo para el descanso. Nuevamente, los mineros expresaban y representaban el sentimiento popular.

Sin embargo, en plena marcha en la madrugada del 28 de agosto de ese año, en la localidad de Calamarca, los marchistas amanecieron rodeados por el ejército, con soldados, tanques y tanquetas de guerra y aviones de guerra que sobrevolaban amenazadoramente el lugar. El presidente Paz Estenssoro decretó por segunda vez en su gobierno el estado de sitio.

La dirigencia minera, se dice para evitar la masacre, negoció el retorno de los mineros a sus centros mineros que más pronto que tarde serían vaciados por la política de relocalización. Fue una marcha histórica que marcó el acto final de la derrota de la clase obrera boliviana frente al neoliberalismo para después ingresar en un largo período de reflujo obrero que duraría por lo menos 15 años. El gobierno había asestado la puñalada final para provocar la muerte física de la vanguardia de la clase obrera boliviana, para ya sin obstáculos aplicar el ajuste estructural y la entrega de nuestras empresas públicas y recursos naturales a la explotación de transnacionales.

La historia de la clase obrera boliviana es la historia del proletariado minero. Desde su fundación la FSTMB y los mineros fueron la columna vertebral de la COB, vanguardia de las luchas sociales y políticas en Bolivia.

El proletariado minero se había forjado en las masacres de los años cuarenta, la resistencia a las aventuras militares golpistas de Barrientos, Banzer, Natusch Busch y García Meza, soportando estoicamente la agresión brutal de las fuerzas represivas del Estado. Fue el principal protagonista social de la insurrección popular del 9 de abril de 1952, de la revolución nacional, de la recuperación de la democracia en 1978 y después en 1982.

Los mineros encarnaban las aspiraciones y los sueños obreros y populares de una sociedad nueva, declaraban en sus tesis políticas la lucha por el socialismo.

Álvaro García Linera reflexionaba sobre el tema en su texto "La Potencia Plebeya (2000: 212-215): "la marcha minera por la vida significó la muerte de la condición obrera del siglo XX, la marcha por la vida de agosto de 1986 es uno de esos sucesos que parte la historia social  boliviana en dos segmentos distintos. Constructores de sueños colectivos, con belicosidad en su lenguaje, los mineros irradiaron el temperamento del siglo XX en Bolivia. Con el abandono productivo de los centros mineros, el cierre de operaciones y, con ello, la muerte del fundamental material de la condición obrera minera más importante de los últimos cien años, se está decretando la extinción del fundamento material de la historia de una clase que se había construido en sesenta años y con él se derrumban los sueños en un porvenir de la revolución en Bolivia. El proletariado minero murió junto al capitalismo de Estado, pero es la muerte de un tipo de proletariado y empezará un tortuoso proceso de formación, de nacimiento de una nueva condición obrera para el siglo XXI".


miércoles, 8 de marzo de 2023

El MESCP Boliviano - CAPÍTULO 2 EL MODELO NEOLIBERAL EN BOLIVIA, 1985-2005 - Plan de Estabilización en Bolivia - Decreto Supremo 21060

 El 29 de agosto de 1985, con la frase "Bolivia se nos muere" el presidente Víctor Paz Estenssoro anunciaba la aplicación de la denominada Nueva Política Económica (NPE) que comenzaría a implementarse con el D.S. N° 21060.

Paz Estenssoro en un mensaje a la nación, después de describir indicadores económicos desastrosos de la coyuntura, señalaba: "La patria se nos está muriendo y es preciso no eludir ningún recurso para un tratamiento de emergencia que detenga el desenlace. La persuasiva elocuencia de las cifras precedentes, nos revela que no podemos, proponer al país medidas cosméticas para arreglar la situación actual. O tenemos el valor moral, con su secuela de sacrificios, para plantear de modo radical una nueva política o, sencillamente, con gran dolor para todos, Bolivia se nos muere".

Asimismo, decía: "...podemos asegurar que no servirá de nada vivir en democracia, si en ella la nación se muere de hambre, quizá por este razonamiento, para la aplicación de la NPE, tuvo que decretar un "estado de sitio" con la suspensión de las libertades y derechos democráticos, el apresamiento de dirigentes sindicales a nivel nacional, entre ellos del propio Secretario Ejecutivo de la Central Obrera Boliviana Juan Lechin Oquendo y el confinamiento en el noreste del país de decenas de líderes sindicales, que se oponían a las medidas lanzadas por el gobierno del Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR) de esa época.

Ya en su discurso de posesión del 6 de agosto de 1985 había anunciado que gobernaría con "autoridad" y ese era el tipo de autoridad política que entendía el presidente Paz Estenssoro.

El D.S. N° 21060 expresaba algo más que un instrumento corriente de política económica, en realidad se trataba de un proyecto de reordenamiento de la economía, la sociedad el Estado boliviano bajo los marcos del neoliberalismo y en función de los intereses de la burguesía criolla y las empresas transnacionales.

Se pretendía modificar sustancialmente los rasgos del modelo de capitalismo de Estado que estaba vigente desde la revolución nacional de abril de 1952, hacia un modelo de capitalismo neoliberal, de libre mercado, de libre oferta y libre demanda, en el que se atribuye al "mercado" la tarea de la asignación supuestamente eficiente de los recursos. Estábamos ante un intento de refundación del capitalismo en Bolivia, en función de los intereses de la burguesía intermediaria que no habiendo perdido el poder económico en el período de reinstitucionalización democrática del país, recobraba el poder y el protagonismo político.

La NPE tuvo básicamente dos componentes: a) un plan de estabilización y b) un con- junto de medidas orientadas a la reforma estructural. El primero estaba fundado, como en todas las crisis del capitalismo, en la gestión del empleo y del salario como variables de ajuste y, el segundo componente consistió en la liberalización de los mercados de bienes y servicios (internos y externos), del dinero y del trabajo.
La determinación de la libre contratación, en el artículo 55 del D.S. N° 21060 significaba autorizar al sector privado el despido indiscriminado de trabajadores, esto significaba ampliar el ejército industrial de reserva, es decir la masa de desocupados y, por consiguiente, generar una presión natural sobre la reducción de los salarios y la precarización del empleo.

Asimismo, el congelamiento salarial dispuesto ante el ajuste de precios a niveles del mercado interno y externo, significaba en los hechos la pérdida del poder adquisitivo de los salarios, es decir la disminución del salario real de los trabajadores, una verdadera confiscación de salarios.

Con la libre contratación y el congelamiento de salarios lo que se buscaba era reducir los costos de producción de los bienes y servicios que habían sido puestos al libre mercado, fortaleciendo el capital privado y la tasa de ganancia. Pero los trabajadores no solamente subvencionaban los costos de los propietarios de los medios de producción, sino que se veían obligados a generar mayor plusvalía absoluta, elevándose la tasa de explotación mediante la prolongación de la jornada de trabajo, como en los viejos tiempos de la acumulación originaria del capital, es decir, en el nacimiento del capitalismo.

Otros de los ejes fundamentales de la NPE, fue la privatización absoluta e irrestricta de la economía, que significaba el desmantelamiento y desmontaje de las empresas del sector público. A ese objetivo apuntó la disolución de la Corporación Boliviana de Fomento (CBF), de la Empresa Nacional de Fundiciones (ENAF), del Complejo Minero Karachipampa y de la Empresa Nacional de Transporte Automotor (ENTA), además de la forma en que se pretendía descentralizar Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) y la Corporación Minera de Bolivia (COMIBOL).

El sector empresarial, es decir el capital privado, recibía todas las ventajas y estímulos para su crecimiento y desarrollo, la liberalización de precios, la libertad de comercio, liberalización del mercado de trabajo, la libre importación y exportación, las libertades en la intermediación del dinero, el levantamiento de las reservas fiscales en la minería, entre otros. Así, Juan Antonio Morales en su libro "Informe Escrito de un Economista Boliviano" (2002) dice que en el D.S. N° 21060 se ofrece un "canastón de golosinas" al sector privado y una "amarga medicina" que se hace engullir a los asalariados en términos de salarios y empleo. En resumen, el programa de ajuste significó severos sacrificios para la clase trabajadora y beneficios altamente ventajosos para los empresarios privados.

Las disposiciones más relevantes del D.S. N° 21060, fueron las siguientes:
  • En el régimen cambiario, se determinó un tipo de cambio único, real y flexible, que operaria a través de un sistema de subasta de dólares en el Banco Central de Bolivia (BCB) mediante el "Bolsín". También se autorizó a la banca operar libre- mente con moneda extranjera y al banco central a convertir el oro físico en oro comercial de libre transacción en los mercados internacionales, para que pueda a su vez ser convertido en divisas que permitan reforzar las reservas internacionales en caso de necesidad o de uso extraordinario.
  • En el régimen bancario, se autorizó a la banca a realizar todo tipo de operaciones, en moneda nacional y extranjera, y en moneda nacional con mantenimiento de valor; se liberalizó las tasas de intereses activas y pasivas, se determinó la reducción de las tasas de encaje legal en moneda nacional y la exención de encaje a los depósitos en moneda extranjera y en moneda nacional con mantenimiento de valor (un incentivo a la dolarización). Asimismo, se estableció la otorgación de préstamos en moneda nacional, moneda extranjera y en moneda nacional con mantenimiento de valor, con la libertad de fijar las tasas de interés, y se permitió a la banca realizar operaciones de comercio exterior, de compra-venta de divisas y de contraer endeudamiento en moneda nacional y extranjera.
  • En el régimen de importaciones y exportaciones, se determinó su completa liberalización, eliminación de restricciones y gravámenes, y la nivelación de aranceles de importación.
  • En empleo, se estableció la libre contratación en las empresas públicas y privadas. 
  • Referente a precios y abastecimiento, se determinó la libertad de precios de bienes y servicios, y se autorizó al Ministerio de Industria y Comercio, de esa época, a la importación de artículos de primera necesidad; es decir, se estableció que la comercialización de productos de la canasta familiar sea libre e irrestricta. Asimismo, se determinó la libertad del transporte interdepartamental e interprovincial, dejando la fijación de tarifas al "acuerdo entre partes".
  • Las tarifas de energía eléctrica fueron indexadas al dólar.
  • En las empresas y entidades del sector público se estableció la obligatoriedad de presentación de programas de racionalización de personal y la prohibición de créditos del BCB a estas instituciones sin el aval del Consejo Nacional de Economía y Planificación (CONEPLAN) para casos extraordinarios.
  • En hidrocarburos y minería se determinó la descentralización de YPFB y COMIBOL, y el levantamiento parcial de las reservas fiscales en la minería.
  • Se determinó la disolución de la Corporación Boliviana de Fomento (CBF), de la Empresa Nacional de Fundiciones (ENAF), de la Sociedad Complejo Metalúrgico Karachipampa y de la Empresa Nacional de Transporte Automotor (ENTA). 
  • También se dispuso la presentación de proyectos de Ley de Reforma Monetaria y de Reforma Tributaria.
El plan de estabilización se orientó fundamentalmente al control de la hiperinflación tomando el tipo de cambio como ancla de la estabilidad de precios, además de una rígida política monetaria y fiscal con un alto carácter contractivo, pues lo que se buscaba era contraer la demanda interna para garantizar la estabilidad de precios.

Se tomó al tipo de cambio como ancla de la estabilización de precios porque en la épo- indexados al dólar de los Estados Unidos. Adicionalmente, esta moneda se constituyó ca de la hiperinflación la mayor parte de los precios de bienes y servicios habían sido indexada al dólar de los Estados Unidos. Adicionalmente, esta moneda se constituyó en un refugio ante la hiperinflación y una gran parte de las transacciones económicas se habían dolarizado.

Esta alta dolarización de la economía boliviana limitaba la política monetaria. Además, se generó una brecha muy grande entre el tipo de cambio oficial y el tipo de cambio del mercado paralelo.

Dentro la liberalización del mercado de dinero, se estableció la libre compra y venta de dólares a través del "Bolsin" del BCB, mecanismo que permitió la venta indiscriminada de dólares al banco central, sin determinar su origen, lo que habría dado paso al "blanqueo de dólares del narcotráfico", aspecto fundamental para el éxito del programa de estabilización, constituyéndose en un verdadero colchón financiero que soportó el shock de la devaluación monetaria y la posterior estabilidad del tipo de cambio.

Recordemos que en esta época de terrible recesión económica en el país, de una ver- dadera desestructuración productiva, el único sector económico capitalista que estaba en auge fue la economía coca-cocaína. Éste seguramente fue el único sector económico con altísimas tasas de ganancia del capital, con una gran capacidad de generación de ex- cedentes y de acumulación de capital, también de generación de empleo (60.000 pro- ductores de coca, que considerando un promedio de 5 personas por familia, implicaba alrededor de 300.000 personas que dependían del cultivo de coca en esa época), con el sector asalariado (“pisacocas") seguramente mejor pagado en esos años ($us 10 por día) y con una capacidad de generar efectos multiplicadores importantes en otros sectores de la economía boliviana, como el comercio, transporte, construcción y finanzas formales e informales.

Según estimaciones de esos años, la economía de la coca-cocaína generaba entre $us3.000 millones a $us3.500 millones anuales, que eran iguales o mayores al PIB oficial del país (Sus3.000 millones) de esos años, se estimaba también que solamente una menor parte se quedaba al interior de la economía boliviana ($us500 millones), monto que era significativo para esa época.

En este contexto, la NPE definida por Paz Estenssoro como “realista y pragmática” de- muestra que en forma deliberada o no, creaba condiciones para incentivar la más importante actividad capitalista de la época, la producción coca-cocaína.

Por otro lado, la liberalización del mercado de dinero significó otorgarle a la banca los mayores estímulos para su crecimiento y por ende para la generación y acumulación de ganancias. Dejar a la libre oferta y demanda la determinación de las tasas de interés activas y pasivas era una falacia, los bancos imponían estas tasas a los prestatarios. La libertad irrestricta para la concesión de créditos, sin ninguna orientación estatal a la reactivación productiva de la economía nacional, ni a la resolución del problema de la vivienda privilegió los créditos al comercio y al consumo.

Respecto a la liberación del comercio exterior, la libertad de importaciones que se a apoyar el abastecimiento principalmente de alimentos, terminó inundando el mercado interno con productos importados, significando un duro golpe a la débil industria nacional y a la agricultura campesina productora de alimentos, con graves consecuencias sobre el empleo en estos sectores. Asimismo, el abandono por parte del Estado de la problemática agraria campesina y sus condiciones de vida cada vez más precarias, impulsaron fuertemente los flujos migratorios campo-ciudad y también la incursión campesina en la economía coca-cocaína (migración por la extrema pobreza en provincias del Norte de Potosí, Chuquisaca, Oruro y valles de Cochabamba).

Las medidas antinacionales y antipopulares aplicadas a través del D.S. N° 21060 y otras medidas neoliberales adoptadas por los gobiernos de turno, requerían el cumplimiento de una condición, el de doblegar a la clase obrera boliviana, fundamentalmente al prole- tariado minero organizado en la Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia (FSTMB), columna vertebral de la Central Obrera de Bolivia (COB).

Para el cumplimiento de este objetivo el decreto dispuso la descentralización de COMIBOL, la libre contratación, que aparte de debilitar la fuerza de los sindicatos en la negociación de contratos colectivos, permitió el despido indiscriminado de los dirigen tes sindicales, sin respetar el fuero sindical establecido en la Ley General del Trabajo. Esta medida apuntaba a la desestructuración física de la clase obrera, fundamentalmente de su vanguardia política, el proletariado minero.

Asimismo, se determinó el congelamiento salarial, la reducción de personal en las instituciones y empresas del sector público, la eliminación de las pulperías, no quedando ninguna duda de la ferocidad con la que se arremetió contra los trabajadores.

El año 1986, bajo la denominación de "relocalización" se desvinculó de la empresa minera  estatal alrededor de 27.000 trabajadores y aproximadamente 10.000 trabajadores de la minería privada, miles de fabriles despedidos en la industria manufacturera (que no pudo soportar la competencia con la libre importación) y otros miles de trabajadores despedidos en el sector público y privado, configuran el cuadro sobre desempleo generado por el neoliberalismo en Bolivia con un aumento considerable del ejercito industrial de reserva.

La liberalización de los precios de los productos controlados, principalmente alimentos, la libertad de comercio y la libre importación, estaban orientados a garantizar el abaste- cimiento de productos de primera necesidad y terminar con la especulación, el agio y el ocultamiento de los productos de la canasta familiar. Este hecho junto a la represión de la demanda agregada, por todo lo apuntado líneas arriba, disiparon el problema del desabastecimiento y la elevación sostenida de precios de alimentos. El ajuste de los precios se dio por la contracción de la demanda antes que por el incremento de la producción y la oferta.

El saneamiento fiscal de las empresas estatales se enfrentó eliminando los subsidios, ubicando a nivel del mercado nacional e internacional los precios de los bienes y servicios producidos en el sector público, indexando al dólar los precios de estos productos, reduciendo y despidiendo trabajadores, y prohibiendo créditos del Banco Central a estas empresas.

Este saneamiento fiscal de las empresas públicas tenía como objetivo disminuir el déficit fiscal global del Estado, que además de reducir gastos por salarios con el despido de trabajadores en las entidades públicas, disminuyó los gastos en educación y salud, y principalmente redujo al máximo la inversión pública en infraestructura, además de introducir un fuerte mecanismo de transferencias de YPFB al Tesoro General de la Nación por un impuesto a la gasolina, cuyo precio también se puso a nivel de los precios internacionales. Finalmente, como parte de las reformas estructurales se inició el proceso de desmantelamiento de las empresas del Estado, disolviendo la CBF, ENAF, ENTA, Complejo Minero Karachipampa y con la descentralización de YPFB y COMIBOL que más adelante fue- ron privatizadas y entregadas al capital privado transnacional.

martes, 7 de marzo de 2023

El MESCP Boliviano - CAPÍTULO 2 EL MODELO NEOLIBERAL EN BOLIVIA, 1985-2005 - La esencia del neoliberalismo

A nivel mundial, el neoliberalismo nace después de la Segunda Guerra Mundial, con un discurso de defensa vehemente de la libertad individual y de la propiedad privada contra cualquier forma de intervención social, colectiva o estatal.

Sus ataques estaban dirigidos principalmente a los Estados socialistas de Europa del Este, al Estado de bienestar Europeo y al New Deal americano. *

En 1944, Friedrich August von Hayek publica su libro "El camino a la servidumbre" que constituye la piedra fundacional del neoliberalismo. En este libro, el autor desarrolla un ataque apasionado contra toda limitación -por parte del Estado- al libre funcionamiento de los mecanismos de mercado.

En 1947, von Hayek convoca en Mont Pelerin (Suiza), a un grupo selecto de personalidades académicas que comparten su orientación ideológica, entre los que se encuentran Maurice Allais, Milton Friedman, Walter Lippman, Salvador de Madariaga, Ludwing von Mises, Michael Polanyi, Karl Popper, William Rampard, Wilhelm Ropke y Lionel Robbins, fundando la "Sociedad de Mont Pelerin", una especie de masonería con la misión de divulgar las ideas neoliberales.

*El New Deal americano o nuevo trato, se constituyó en un programa gubernamental para recuperar la economía de Estados Unidos luego de la Gran Depresión. Su precursor Franklin Delano Roosevelt, pre- sidente estadounidense (1933-1945) planteó la necesidad de una política intervencionista del Estado en la economía, a fin de coordinar y regular la actividad industrial americana y el nivel de adquisición de la población.

Según Leopoldo Múñera Ruiz (2003: 44), "El neoliberalismo constituye una corriente de pensamiento estructurada alrededor de la reivindicación del individualismo, la propiedad privada y el mercado. Como corriente de pensamiento e imaginario colectivo, sirve de sustento ideológico para la definición de las políticas públicas preponderantes dentro de una nueva fase de acumulación de capital, caracterizada por la liberación de las fuerzas del mercado. El neoliberalismo juzga la fase de acumulación económica con intervención estatal como agotada y propone un nuevo horizonte, donde el capital tenga las menores restricciones posibles".
José María Zufiaur (1994: 8), propone como los postulados esenciales del neoliberalismo:
  1. Situar la lucha contra la inflación en el centro de la política económica oponiéndola al crecimiento y a la creación del empleo.
  2. Invertir el sentido de la distribución -para favorecer el incremento de los beneficios en detrimento de los salarios- y estrechar y hacer más regresiva la redistribución que se realiza mediante los impuestos y el gasto público.
  3. Denostar todo lo público y ampliar el beneficio privado a través de la consecución de un cambio cultural que llevará a percibir negativamente las prestaciones y servicios públicos, la regulación estatal y la participación del sector público en la economía, identificando, sin embargo, las privatizaciones y la extensión del mercado como elementos progresistas.
  4. Forzar un cambio en el equilibrio de poderes dentro de la sociedad, debilitando a los sindicatos en particular y, en general, a las organizaciones sociales contrapesa el funcionamiento del mercado y el poder de los grupos que lo controlan.
Jesús Albarracín (1994: 21-27), manifiesta que: "... la ofensiva ideológica neoliberal es fuerte contra las experiencias del capitalismo de estado y el llamado socialismo real. Desde principios de la década de los setenta, la economía capitalista se encuentra sumida en una crisis de larga duración, uno de los factores más importantes es el descenso de la tasa de ganancia". 

"Se puso en marcha políticas de austeridad y ajuste: reducción de los salarios reales, precarización del empleo, aumento de la productividad con cargo al empleo (aumento de la intensidad de la fuerza de trabajo, que deviene en plusvalía absoluta, es decir prolongación de la jornada trabajo), políticas monetarias y financieras restrictivas. Es claro el carácter de clase que tiene  la salida de la crisis económica. El neoliberalismo trata de confundir mercado con economía de mercado cuando no son sinónimos. El neoliberalismo trata de presentar a la crisis como resultado de que no se ha dejado jugar libremente al mercado" (p.23-27).

A su vez, Pedro Montes (1994: 56) señala lo siguiente: "Podría afirmarse que si en el in- terior de los países las clases dominantes encontraron en el neoliberalismo la mejor ideología para la defensa de sus intereses y para combatir a los trabajadores, en el plano internacional el imperialismo encontró en la doctrina neoliberal el mejor instrumento para seguir explotando a los países del tercer mundo".

Según Víctor Manuel Moncayo (2003: 11): "... el llamado neoliberalismo, lejos de ser una doctrina económica, es, en su conjunto, una constelación estratégica para la renovación total del modo de producción capitalista en el mundo. Como tal, por consiguiente, toca con todo el orden social capitalista, desde la familia y la reproducción, pasando por el Estado, hasta la forma y el ritmo de producción y circulación. (...) el neoliberalismo trata de la transición de una fase de acumulación del capital a otra".

José Valenzuela (1996: 13-15), alerta sobre algunas confusiones que se puedan generar:
  • Primera confusión a despejar: no confundir la ideología neoliberal de hoy con el liberalismo clásico, el del siglo XIX.
  • Segunda confusión: se suele sostener que el neoliberalismo equivale a un régimen económico en que impera la libre concurrencia. Más precisamente, lo que los libros de texto denominan "competencia perfecta". Dejando de lado el problema (no menor por lo demás) de que esa "competencia perfecta" de los libros neoclásicos jamás ha existido, el punto a subrayar es que más allá de las declaraciones, lo que el neoliberalismo impulsa en los hechos es la consolidación de las estructuras monopólicas.
  • • Tercera confusión: asimilar el neoliberalismo con las características que suele asumir la política económica en la fase recesiva del ciclo económico. En la recesión nos topamos casi siempre con un paquete muy característico de directrices y medidas. Por ejemplo: reducción del gasto y del déficit público, congelamiento del salario nominal y descenso del salario real, liberación de precios (tartufismo con que se alude a una aceleración inflacionaria que busca la recomposición de la tasa de ganancia), restricciones crediticias y elevación de la tasa de interés, devaluación y liberalización del comercio exterior. Estas medidas, suelen surgir en un contexto de gran inflación (causada aquí por una pugna distributiva no resuelta) y de crisis del balance de pagos.
El sociólogo francés Pierre Bordieu en su libro "La Esencia del Neoliberalismo" (1998: 1), se pregunta: "¿el mundo económico es verdaderamente como lo quiere el discurso dominante, un orden puro y perfecto, desplegando implacablemente la lógica de sus consecuencias previsibles, y presto a reprimir todas las infracciones por las sanciones que inflige, sea de manera automática, o por intermedio de sus brazos armados, el FMI y la OCDE, y políticas que ellos imponen: baja del costo de la mano de obra, reducción de los gastos públicos y flexibilización del trabajo? ¿y si no fuera, en realidad, sino la puesta en práctica de una utopía, el neolibe ralismo, convertido así en programa político, pero una utopía que, con la ayuda de la teoría económica de la cual se reclama, llegue a pensarse como la descripción científica de lo real?"

En conclusión, podríamos señalar que el neoliberalismo fundado principalmente una crítica a la intervención del Estado y defensa de la propiedad privada y el libre mercado, lo que busca es elevar la tasa de ganancia del capital y, en los países en vías de desarrollo, el cambio en el patrón de acumulación de capital y la transferencia de excedentes al exterior. Es decir, es una propuesta de solución a la crisis de ganancia del sistema capitalista, globalizando la economía y determinando una nueva división internacional del trabajo entre los países desarrollados en el sentido capitalista y los que están en vías de ese desarrollo, a estos últimos les tocará la producción “eficiente" y "competitiva” de mercancías para el consumo de los países ricos, mientras que a los primeros la producción de mercancías con tecnología y la exportación de capitales hacia nuestros países, que en visión del neoliberalismo era la ruta crítica para salir de la pobreza.

Como se sabe y se ha verificado especialmente en América Latina que, nuestros países cumplieron a cabalidad la asignación de la tarea y competimos entre nosotros tratando de vender nuestras mercancías a los países desarrollados y las grandes transnacionales sólo vinieron, una vez más, a saquear nuestros recursos naturales y no generaron grandes industrias, ni trajeron las mejores tecnologías de producción a nuestros países.

El neoliberalismo es también y fundamentalmente un programa político fuertemente ideologizado, que se presenta como un cuerpo de racionalidades económicas.

Para el cambio en el patrón de acumulación y la transferencia de excedentes al exterior, se implementaron las medidas del Programa de Ajuste Estructural (PAE) del Fondo Washington, que consistían en el desmantelamiento del Estado y la transferencia de las Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM), y las del Consenso de empresas públicas estratégicas al capital transnacional, la liberación irrestricta de las importaciones y la reorganización de la deuda externa.

Para cumplir con este objetivo era fundamental combatir, controlar y desmantelar a la clase obrera, porque era la única clase social capaz de enfrentar las medidas neoliberales, para ello se utilizó toda la fuerza represiva del Estado.

En el caso de Bolivia, la llamada “relocalización", que no era otra cosa que el despido puro y simple de trabajadores del sector público y privado, el congelamiento de salarios nominales, que en un escenario de inflación significa la caída del salario real, la precarización de las condiciones de empleo, la incertidumbre de la fuente de empleo, la desprotección de los derechos laborales y la extensión de las jornadas laborales, fueron medidas que muestran la salvaje arremetida del capital en contra de la fuerza de trabajo.

Estas fueron las medidas que permitieron reordenar el patrón de acumulación del capital, elevar la tasa de ganancia del capital a costa de la reducción del salario real y del mayor empobrecimiento de la clase trabajadora, la profundización de la distribución desigual del ingreso, el incremento de la pobreza y el desempleo, el control de la inflación a costa de la recesión, el estancamiento productivo y la consolidación de nuestra matriz primario-exportadora.

En resumen, la esencia del neoliberalismo es elevar la tasa de ganancia del capital y transferir los excedentes al exterior.

lunes, 6 de marzo de 2023

El Modelo Económico Social Comunitario Productivo Boliviano - MESCP - CAPÍTULO 1 INTRODUCCIÓN

 El modelo económico neoliberal implantado en nuestro país a partir de la denominada Nueva Política Económica con el D.S. N° 21060 de 29 de agosto de 1985, fue un modelo importado que encontró rápidamente adherentes y profetas en Bolivia, incluso gente que empuñaba la ideología de izquierda fue seducida por toda la literatura de este viejo modelo que venía principalmente de las universidades norteamericanas. Incluso viejos amigos y compañeros del Partido Socialista 1 (PS-1) en el que milité, abandonaron la literatura marxista y gradualmente fueron abrazando la ideología pragmática del neoliberalismo.

La doctrina del libre mercado, que no es nueva en la historia del pensamiento económico, reinó desde 1985 no sólo en la inspiración de las medidas de política económica de los diferentes gobiernos de turno que aplicaron la misma política neoliberal, sino sobre todo en la academia, en las universidades públicas y privadas y la intelectualidad de esos años.

Así se entiende como profesores universitarios, fundaciones, organizaciones no gubernamentales, medios de comunicación, la clase política, autoridades gubernamentales y parlamentarias de esos años defendían a ultranza las bases ideológicas y las medidas de corte neoliberal que adoptaban esos gobiernos. Libros, artículos en medios de comunicación, conferencias, seminarios y otros vehículos eran utilizados para difundir su doctrina y sus supuestos resultados favorables para la población. Publicaciones como "Bolivia: la Nueva Política Económica y las Elecciones de 1989" de Javier Nogales, “Estabilización y Desarrollo: Importantes Lecciones del Programa Económico de Bolivia" de Juan Cariaga, "En Defensa de la Racionalidad" de la Fundación Milenio y otros trabajos. Asimismo, fueron innumerables las visitas de varios gurús extranjeros a nuestro país en otros tantos eventos y conferencias para difundir esta doctrina neoliberal.

En ese entorno y situación era muy difícil pensar que pudiera existir una forma diferente de ver la economía que no sea aquella que corresponda a la doctrina de "moda" y que no pecara de ser calificada de absurda o simplemente de "dinosaurios" o perteneciente al parque Jurásico

Aún en nuestros días todavía hay muchos, que pese la crisis de "exceso de mercado" en Estados Unidos el año 2008 y la actual crisis económica internacional del sistema capitalista, siguen creyendo y recetando políticas en base a la economía de mercado, es decir políticas neoliberales tanto a países del primer mundo como al resto de los países, y como se sabe hasta la fecha de publicación de este libro no se han visto resultados positivos.

Tampoco el pueblo boliviano sintió los efectos positivos que supuestamente traería la aplicación del modelo neoliberal, y lo soportó durante veinte años. Por el contrario, lo que ha quedado en la mente de las bolivianas y bolivianos es el miedo y la realidad de ese entonces del desempleo masivo, la marginación social y económica de los estratos más pobres de nuestra sociedad, el paulatino empobrecimiento de la clase media, la falta de oportunidades y movilidad social, la incertidumbre sobre lo que sucederá mañana y la consecuente búsqueda de oportunidades en otros países desmembrando la familia boliviana.

Algunos economistas neoliberales han querido justificar el fracaso de la economía de mercado para resolver los problemas económicos de muchos países latinoamericanos echando la culpa a la poca experiencia o juventud en muchas de las autoridades económicas de estos países para llevar adelante el modelo neoliberal, inclusive otros han afirmado el modelo neoliberal no es malo sino que la realidad no se acomoda a la teoría de éste modelo. Algunos economistas neoliberales que hinchaban el pecho de ser profetas de esa doctrina, que inclusive ocuparon importantes puestos de decisión en los gobiernos neoliberales, ahora se han convertido hacia la corriente keynesiana e inclusive ya leen y citan a Marx y Lenin.

Una de las razones por las que el modelo neoliberal fracasó en nuestro país, es que se importaron las ideas y en su aplicación a Bolivia no tomaron en cuenta para nada la realidad económica y social de nuestra patria, la coexistencia de modos precapitalistas de producción y rezago tecnológico en el que nos encontrábamos, que difería enormemente del escenario que establecía el recetario del viejo modelo neoliberal.

Sin embargo, mucho de lo que pasó durante la aplicación del modelo neoliberal 1985- 2005 en Bolivia no se conoce por los jóvenes bolivianos que despertaron ya con el desude Modelo Económico Social Comunitário Productivo (MESCP) que está vigente desde 2006, inclusive muchos jóvenes bolivianos desconocen a los artífices y los representantes de la política neoliberal de nuestro país, muchos de ellos hoy todavía se pasean en los medios de comunicación y quieren figurar como independientes o ajenos al viejo modelo neoliberal.

Por esta razón, en el capítulo 2 de este libro, se realiza una breve explicación de la concepción teórica del viejo modelo neoliberal tratando de combinar tanto los aspectos netamente de política económica con los elementos sociales y políticos de esa etapa de la historia del país. Estos elementos servirán de base para entender el diagnóstico y la necesidad de la formulación del nuevo MESCP que se presenta en el capítulo 3.

La lógica económica del nuevo MESCP es la apropiación social del excedente que origina una reproducción ampliada de la sociedad. La perspectiva del modelo económico es social, no sólo en el destinatario y beneficiario del excedente sino también el carácter social de la producción.

En el Capítulo 3 se efectúa una explicación de las bases, principios y funcionamiento del nuevo MESCP y se ensaya una formalización del mismo. Para esta última parte debo agradecer el valioso aporte de mi alumno, luego colega y compañero David Quiroz, con escribimos un trabajo antes que se fuera a la República Argentina a concluir su el que maestría, el cual fue publicado en la revista especializada Cuadernos de Investigación Económica Boliviana.

Finalmente, en el capítulo 4 se hace una breve evaluación de los resultados que trajo la implantación del MESCP en Bolivia desde 2006, en el cual se repasan los resultados económicos, pero fundamentalmente los resultados sociales del modelo desde 2006 hasta el 2014.

El objetivo que nos planteamos al escribir este libro fue el de llenar un vacío muy sentido, una ausencia de la verdadera explicación del nuevo MESCP. En los últimos años hemos observado varios intentos de explicar el modelo económico boliviano, tanto de intelectuales nacionales como extranjeros, por lo que se hace necesaria esta publicación para la cabal y correcta comprensión de lo que se viene haciendo en materia de política económica en nuestro país.

Se ha escrito bastante sobre el nuevo MESCP boliviano, especialmente en el país por aquellas personas que no lo conocen y sin embargo lo critican, que generalmente son aquellos que siguen viendo con el cristal neoliberal de su visión e ideología, por aquellas personas que creen conocerlo inclusive coadyuvaron en su administración pero todavía no logran entenderlo, nuevamente por su concepción socialdemócrata y tecnócrata de la economía. Incluso algunos economistas neoliberales han calificado de políticas keynesianas a las adoptadas por el nuevo MESCP demostrando una vez más la miopía intelectual de que sólo existe en su imaginario o monetarismo o keynesianismo y no hay lugar para nuevas alternativas.

Algunos trabajos equivocadamente han incorporado el modelo boliviano en el grupo de modelos primario-exportadores cuando en realidad se trata de un modelo altamente industrializador pero en consonancia y respeto a la madre tierra. Otros trabas de economistas neoliberales han calificado al MESCP como populista, sin tomar en cuenta los resultados logrados en el período 2006-2014 con alta responsabilidad fiscal y estabilidad macroeconómica.

Por otra parte, muchos se han querido apropiar y figurar como los progenitores del nuevo MESCP, pero solo quedaron en intentos de convertirse en su padrastro sin mencionar a sus verdaderos ascendientes.

Los resultados del nuevo MESCP han sido positivamente reconocidos por organismos internacionales como la Comisión Económica para América Latina (CEPAL), Banca Mundial, Fondo Monetario Internacional (FMI), Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la Corporación Andina de Fomento (CAF). Asimismo, revistas internacionales especializadas y medios de comunicación de otros países han resaltado los cambios estructurales que vive nuestra Bolivia, habiendo recibido calificativos como "el milagro boliviano" o "Evonomics". Este último sin duda refleja al ejecutor y al que tomó la decisión política de hacer un cambio en la política económica en Bolivia como lo hizo el Presidente Evo Morales, en la magnitud y dimensión que significó desechar el viejo me delo neoliberal e implantar uno "Hecho en Bolivia" y para beneficio de todas las bolivianas y bolivianos. Modelo boliviano que se inspiró en la lucha de los movimientos sociales y cuyas propuestas fueron plasmadas e incorporadas en el nuevo MESCP.

La constante y permanente atención que requiere la administración de la economía boliviana imposibilitó al autor de este libro concluirlo más antes y debo confesar en honora la verdad que ha sido muy difícil mantener la concentración que se requiere para articular cada una las partes del libro y simultáneamente atender el trabajo cotidiano, por lo que este libro tomó más de tres años en acabarse, no porque no se tengan las ideas claras sino por la falta de tiempo necesario para realizarlo, por lo que se invirtieron varios fines de semana para su definitiva conclusión. Además parafraseando al viejo Lenin, "es más agradable y provechoso vivir 'la experiencia de la revolución' que escribir acerca de ella"!*

1. V.I. Lenin, Palabras Finales a la Primera Edición de "El Estado y la Revolución, 30 de noviembre de 1917