lunes, 3 de diciembre de 2018

Un Mercado Financiero Sencillo - Traslación de Recursos Financieros en el Tiempo Parte 5

Por tanto, el valor actual es el valor de mercado de un título valor cuando se aplican tasas de interés del mercado o tasas de oportunidad de rendimiento como tipos de descuento. Tal vez sea ésta la aplicación más importante del concepto de valor actual.
Esto nos lleva a otro uso importante de la noción de valor actual. Comprobamos que el valor actual de todos los recursos presentes y futuros de nuestro agente (flujos de efectivo) es de £2 400. Esta cantidad también tiene un nombre especial en finanzas: se conoce como patrimonio actual.
El patrimonio actual es un concepto útil, porque nos ofrece, mediante una cifra única, el valor total del conjunto de los recursos de un agente especificado respecto a un instante concreto. Su importancia viene también del hecho de que se puede utilizar como punto de referencia o norma, para evaluar si alguien va a estar en una posición económica más favorable o menos favorable como consecuencia de una decisión financiera propuesta. Sin embargo, será necesario que introduzcamos algunas ideas más antes de poder examinar este aspecto en toda su integridad.

Algo que podemos ver de inmediato en la Figura 1.1 es que no se puede variar el patrimonio actual simplemente efectuando transacciones (solicitando y ofreciendo préstamos con la tasa de mercado) en el mercado financiero. Aunque estas transacciones nos desplazarán a lo largo de la recta de intercambio financiero, permitiéndonos de este modo elegir la asignación, en el tiempo de nuestro patrimonio actual, que más satisfactoria nos resulte, no pueden hacer que la recta se mueva, por lo que no pueden modificar nuestro patrimonio. Es fácil deducir el motivo. En los mercados financieros, al adquirir y vender valores (o solicitar u otorgar préstamos), la cantidad total del patrimonio asociado con esos valores permanece invariable. Por tanto, si alguien desea aumentar su patrimonio comprando y vendiendo en esos mercados, se verá obligado a buscar a otro agente que, sin duda por descuido, permita que se vea reducido su propio patrimonio. Como pronto veremos, las posibilidades de conseguir esto son escasas.

jueves, 22 de noviembre de 2018

Un Mercado Financiero Sencillo - Traslación de Recursos Financieros en el Tiempo

Los mercados financieros alcanzan una gran complejidad cuando existen muchas clases de agentes distintos, cuando las transacciones que realizan son arriesgadas y cuando éstas cubren varios períodos. Antes de terminar este curso, trataremos todos estos asuntos. No obstante, primero debemos examinar los conceptos fundamentales inherentes a todas las transacciones financieras. Lo haremos con el modelo financiero más sencillo que nos permita alcanzar ese objetivo. Por tanto, el primer mercado financiero que vamos a estudiar tiene las siguientes características:

  1. Omitimos todos los "puntos de fricción", tales como impuestos, gastos de tramitación (comisiones de corretaje) y costos por obtener la información.
  2. Desechamos todo el riesgo. Siempre que se acuerde una transacción, todos los agentes respetarán sus términos.
  3. El factor tiempo es muy sencillo en este mercado. Sólo existe el "ahora" y el "después", y un período entre ambos conceptos. Todas las transacciones financieras tienen lugar "ahora" y su resolución (por ejemplo, el pago del interés y del capital), "después".

En este tipo de mercado financiero, no es necesario distinguir entre clases de agentes, porque tanto las personas como los gobiernos y las compañías asumirían todos el mismo riesgo (ninguno) y pagarían los mismos impuestos (ninguno) durante el mismo lapso (un período). No obstante, esto no quiere decir que todos los agentes sean exactamente iguales.
De hecho, serán lo suficientemente distintos entre sí como para presentar un esbozo bastante realista de un mercado muy diversificado.

miércoles, 21 de noviembre de 2018

Precios y Tasas de Interés del Mercado

Cuando algunos agentes desean trasladar recursos futuros al presente solicitando préstamos, y otros desean trasladar recursos presentes al futuro concediéndolos, es evidente la posibilidad de derivar algún beneficio de estas transacciones. Los posibles acreedores pueden ofrecer recursos actuales a los posibles deudores a cambio de las promesas de estos últimos de proporcionar recursos futuros a los primeros, con lo cual ambos grupos se sienten satisfechos. Pero deben decidir la cantidad de recursos futuros que desean cambiar por los presentes. En otras palabras, los prestamistas y los deudores deben fijar la cantidad de dinero de los recursos futuros que entregarán a cambio del dinero prestado de los recursos actuales.

El mercado financiero toma esa decisión por los agentes y fija la tasa de interés del mercado. La tasa de interés del mercado es el tipo de cambio entre los recursos presentes y los futuros. Informa a los agentes de las unidades monetarias que se tiene previsto obtener en el futuro por cada unidad monetaria facilitada de los recursos actuales. Por ejemplo, si la tasa de interés del mercado es del 8% por año, un prestamista puede prever que recibirá 108 al final de ese año por un importe de 100 prestado al principio. La cifra de 108 comprende las 100 originales prestadas más 8 como interés o compensación por el préstamo. La relación entre la oferta y la demanda de recursos existentes determina la tasa de interés del mercado. Esta tasa de interés del mercado siempre es positiva, porque los prestamistas tienen la opción de guardarse simplemente el dinero y, por tanto, no acceder a recibir menos en el futuro de lo que ofrecen en el presente.

De hecho no existe lo que se denomina la tasa de interés del mercado. Existen muchas tasas de interés del mercado, las cuales todas coexisten. La razón por la que puede haber simultáneamente muchas tasas de interés del mercado es que las tasas pueden referirse a diferentes períodos en el futuro y a diferentes niveles de riesgo de las transacciones. Por ejemplo, es totalmente posible que la tasa de interés de un préstamo a dos años sea diferentede la de un préstamo a un año, debido a la relación entre la oferta y la demanda de recursos que se puedan prestar en dichos períodos. La tasa de interés que se aplica a los préstamos de una compañía de riesgo será superior a la que paga el gobierno (que controla la fabricación de billetes para liquidar sus préstamos), ya que los prestamistas son reacios al riesgo y exigen mayor compensación prevista de recursos futuros a los deudores de riesgo.

Desde esa perspectiva, existen más "tasas de interés" incluso de las que solemos considerar como tales. Supongamos, por ejemplo, que usted deseara adquirir acciones ordinarias de una compañía con la esperanza de conseguir futuros dividendos a cambio. No describimos esa transacción como un préstamo de dinero a la compañía ni existe una tasa de interés explícita, pero en términos de economía general, esta transacción es muy similar a un préstamo. Está renunciando a una cantidad de dinero en el presente en espera de conseguir fondos en el futuro. Los mercados financieros no cotizan una tasa de interés específica para su compra de acciones ordinarias, sino que cotizan un precio para las acciones. Cuando usted recibe dividendos o efectivo por la venta de las acciones, percibirá una tasa de rendimiento que será similar a una tasa de interés. En otras palabras, el precio del mercado le dice cuánto se debe "prestar" a la compañía para conseguir los dividendos futuros previstos y los incrementos de valor. Esta información es prácticamente idéntica a la cotización de una tasa de interés del mercado para la transacción, como veremos enseguida.

lunes, 19 de noviembre de 2018

Los Mercados Financieros y sus Agentes Parte 2

Los agentes del mercado financiero piden prestado o recaudan dinero de otro modo, y no sólo para cambiar sus patrones de consumo, sino también para realizar inversiones en activos reales. En finanzas, distinguimos entre inversiones financieras (como cuando solicitamos préstamos, los concedemos o adquirimos acciones ordinarias), e inversiones en activos reales (como la construcción de una nueva fábrica o la compra de un equipo utilizado en la producción). En tanto que las inversiones financieras tienen la finalidad de reasignar recursos en el tiempo, la inversión en activos reales, de hecho, puede crear nuevos recursos futuros que no existían anteriormente. La inversión en activos reales es pues, sin duda, una actividad importante. Hasta tal extremo, que muchos economistas consideran que puede ser la actividad más importante para determinar el patrimonio de las personas.

No obstante, a los agentes que tienen ideas para las buenas inversiones les resultaría difícil, o imposible, obtener el dinero necesario para llevarlas a cabo sin la presencia de mercados financieros. Los mercados financieros son el puente entre los que desean renunciar al consumo de recursos en el presente, a fin de incrementar el consumo futuro; y los que necesitan recursos ahora para realizar inversiones en activos reales. Ésta es otra función importante de los mercados financieros.

La provisión de fondos para la inversión en activos reales es importante, pero igual de importante es la información sobre asignaciones que ofrecen los mercados financieros a aquellos interesados en invertir en activos reales. Los mercados financieros pueden ayudar al inversionista a distinguir si una propuesta de inversión en activos reales vale la pena, comparando los rendimientos de la inversión con los disponibles en los usos alternativos de los recursos. Si el mercado financiero no lo hiciera, alguna otra autoridad, por ejemplo, el gobierno, debe hacerlo.

Con frecuencia existen diferencias significativas entre las decisiones que tomaría un gobierno y las que adoptarían los mercados financieros competitivos.
Estos ofrecen otro servicio importante a sus agentes. Podemos denominarlo en términos generales ajuste por riesgo. Todavía no es el momento de ofrecer una definición rigurosa de riesgo en las transacciones financieras, pero su propia intuición sobre el riesgo servirá como definición aceptable, por ahora. Los agentes de los mercados financieros son reacios al riesgo. Esa frase significa que su aversión hacia el riesgo les haría, por ejemplo, elegir la inversión menos arriesgada de dos inversiones, por lo demás, idénticas. Esto no implica que los agentes rechacen las transacciones arriesgadas, sino que el riesgo de una oportunidad comercial afecta al precio que estarán dispuestos a pagar. Los mercados financieros disponen de una gama tan amplia de situaciones de riesgo, que los agentes pueden combinar la petición y la concesión de préstamos, la compra y venta de acciones y otras transacciones para moldear el riesgo de su situación hasta el nivel que más les satisfaga. Las decisiones que toman los agentes al respecto también influirán en la información que ofrecerán los mercados financieros a los posibles inversionistas en activos reales, como se indicaba anteriormente.

En resumen, los mercados financieros permiten a los agentes reasignar recursos en el tiempo, tomar decisiones adecuadas respecto a la realización de inversiones en activos reales, y configurar el nivel de riesgo de sus inversiones. Todos estos servicios son inherentes a las transacciones que los agentes llevan a cabo en esos mercados.