miércoles, 3 de diciembre de 2014

Ejemplo: aranceles y textiles.

Rellenemos algo este esqueleto analítico examinando las consecuencias de un arancel específico, por ejemplo, de un arancel sobre el vestido. Actualmente, los aranceles sobre las importaciones de textiles y confección se encuentran entre los más altos de Estados Unidos (véase el Cuadro 35-2). ¿Cómo afectan estos elevados aranceles a los consumidores y a los productores ? En primer lugar, el arancel sube los precios de la confección nacional; cuesta más comprar un traje o un vestido que en condiciones de libre comercio.
Como consecuencia de la subida de los precios, muchas fábricas que habrían quebrado, dada su menor ventaja comparativa en la producción de textiles, continúan abiertas. Apenas son rentables, pero consiguen de alguna manera suficientes ventas para continuar produciendo. También hay algunos trabajadores más empleados en este sector, aunque debido a las presiones de la competencia extranjera los sdarios del textil se encuentran entre los más bajos de la industria manufacturera.
Desde el punto de vista nacional, Estados Unidos está despilfarrando recursos en los textiles. Estos trabajadores, materias primas y capital se utilizarían más productivamente en otros sectores, tal vez en la producción de computadoras, maíz o aviones.
El potencial productivo del país es menor debido a que mantiene factores de producción en una industria en la que ha perdido su ventaja comparativa. Los consumidores están pagando, desde luego, esta protección de la industria textil con unos precios más altos. Su renta les reporta menos satisfacción que si pudieran comprar textiles a Hong Kong, Corea o China a unos precio* a los que no se añadieran los elevados aranceles.
Los consumidores se ven inducidos a reducir su compra de vestido, canalizando los fondos hacia los alimentos, el transporte o las actividades recreativas. cuyos precios han bajado relativamente como consecuencia del arancel. Por otro lado, el Estado obtiene algunos millones de dólares de ingresos generados por los aranceles sobre los textiles. Éstos pueden utilizarse para comprar bienes públicos o para reducir otros impuestos, por lo que (a diferencia de lo que ocurre con la pérdida del consumidor o de la ineficiencia productiva), no se trata de una verdadera carga social.
Una vez concluido el análisis de la influencia Je los aranceles en el precio y la cantidad de un bien, pasamos a examinar los argumentos a favor y en contra de la prolección de las industrias nacionales del comercio exterior.

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